dijous, 26 de maig de 2011

FORTALEZAS, LÍMITES Y DESAFÍOS DEL MOVIMIENTO 15 DE MAYO.


Interessantíssim article d'anàlisi sobre el que està passant:

En primer lugar me gustaría cuestionar un mensaje tópico que el sistema está difundiendo de forma interesada y que han comprado no pocas personas vinculadas a la lucha social y política y que desconfían del llamado movimiento 15 de Mayo.

Me refiero a que esto es algo “espontáneo” que “surge de la nada”. La realidad es dialéctica y aquí nada surge de la nada.

El precedente más cercano de movilizaciones masivas en Madrid de características similares a lo que ha sucedido en la puerta del sol, habría que buscarlo en las movilizaciones alrededor del 11M y de las elecciones que llevaron al PSOE al poder enmarcadas dentro del “No a la guerra”.

En esos acontecimientos ya estuvieron presentes empujando en la medida de sus fuerzas multitud de elementos de lucha que se habían venido desarrollando en el tiempo. Coordinadoras ciudadanas, partidos políticos de izquierda, movimientos sociales, medios de comunicación alternativos, centros sociales autogestionados, militantes y sindicatos de base, etc... Sin embargo, en aquella ocasión, todo este magma de lo que podemos llamar “izquierda anticapitalista” no era ni mucho menos hegemónico, ni promotora, ni impulsora fundamental de las movilizaciones. Muy al contrario, el PSOE a través de sus terminales mediáticas (Grupo prisa, sindicatos oficiales, asociaciones de “artistas”), era quien alentaba la movilización y la sostenía. Prueba de ello es que una vez el PSOE gana las elecciones, se apagan los micros, las cámaras, las movilizaciones y el movimiento “No a la guerra” y los grupos de izquierda extraparlamentaria son incapaces de sostenerlas por si mismos.

Podrá decirse, y se estará diciendo la verdad, que en esta ocasión tampoco estas fuerzas son promotoras o hegemónicas.

Sin embargo, es absolutamente imposible explicar de donde sale la masa crítica suficiente primero para la movilización del Domingo 15M y después para el apoyo y la organización de la acampada en sol, sin acordarse del trabajo anterior de las asambleas universitarias, las plataformas de denuncia de los recortes como por ejemplo “hay que pararles los pies”, el sindicalismo de la coordinadora intersindical de madrid, de CGT, de la coordinadora antifascista, de Rebelión, Kaos en la red, la haine, los antecedentes de V de vivienda, la cobertura dada a la denuncia social del estado de las cosas por parte de medios como Diagonal, Tele K, colectivos como “La plataforma”, el trabajo en los centros sociales, las plataformas por la sanidad y la educación, etc....

Toda esta cantidad ingente de trabajo acumulado, confluye y nutre en gran medida la convocatoria hecha por Democracia Real Ya el Domingo 15 de Mayo junto a miles de ciudadanas y ciudadanos que sin experiencia política previa alguna, se sienten interpelados también por dicha convocatoria.

Dicho esto, hay que decir a renglón seguido, que una vez se desata la participación masiva, sobrepasa, supera y rompe los límites que habían constreñido a todos estos movimientos durante décadas, y a los de los propios convocantes, dando lugar a una masa poliédrica cuya característica fundamental es la heterogeneidad.
Esta heterogeneidad, esta transversalidad sociológica y política de las y los participantes, no impiden que se produzcan algunos acontecimientos que suponen objetivamente un salto cualitativo en las luchas sociales y políticas de las últimas décadas.

Me estoy refiriendo a:

La declaración de insumisión a las ordenanzas, municipales, a la junta electoral central, al llamado del gobierno regional del PP y del gobierno estatal del PSOE, imponiendo la ocupación de un espacio público durante, al menos una semana y con vocación de estar al menos otra.

En este espacio de tiempo, varias decenas de miles de personas se congregan de forma ininterrumpida con consignas y comunicados que apuntan a dos pilares básicos del sistema: El bipartidismo propio de la democracia burguesa actual, y el capitalismo.

Recuerdo algunos de los lemas más coreados “Lo llaman democracia y no lo es” “que no, que no, que no nos representan” “No es una crisis, es el sistema”, “Rajoy y zapatero, lacayos del banquero”, “PSOE – PP la misma mierda es” “ a-anti-anticapitalistas”. Junto a ello centenares de pancartas que cuestionan el libre mercado, el patriarcado, el poder financiero, los medios de comunicación.....

Se multiplican iniciativas de todo tipo para sostener la concentración y amplificarla a ciudades de todo el estado español, Europa e incluso de América.

En la puerta del sol concurren centenares de asambleas donde se discute hasta altas horas de la noche de política, economía, feminismo, Ecología y medio ambiente, derechos sociales y políticos, con una asistencia variopinta de gentes de todas las edades (otro límite roto con respecto a luchas anteriores que por lo general tenían un carácter más juvenil) y de todos los registros políticos, desde trabajadoras y trabajadores cabreados sin experiencia de participación política a personas veteranas en las luchas desde hace décadas. Pese a la monumental dificultad de la tarea, se resiste e incluso se avanza en la organización de esa masa descomunal para volcar sus preocupaciones, reflexiones, propuestas, etc....

Un detalle que me parece digno de mención, es la emoción palpable de muchas personas al poder por vez primera participar con su voz en la toma de decisión política, el sentir que ahora si, eran escuchadas y su palabra valía lo mismo que la de cualquiera. Aquí, nadie es más que nadie.

Lógicamente el sistema se posiciona ante este escenario. Cometen el primer error al desalojar a los acampados con nocturnidad y alevosía la madrugada del 17 de Mayo, al día siguiente en un ejercicio de responsabilidad y solidaridad de quitarse el sombrero, miles de personas toman la plaza.

Cometen el segundo error a través de la junta electoral central al prohibir las concentraciones. El PSOE está a puertas de unas elecciones complicadísimas y no quiere pagar el coste político que hubiera supuesto un reguero de heridos de todas las edades y condiciones de manera que tiene que comerse el desacato a la junta electoral.

A partir de aquí cabe observar el desconcierto general del stablishment, del conjunto de personas y grupos que ostentan el poder. Declaraciones contradictorias de políticos que si ayer insultaban a los participantes, hoy les comprenden, tertulianos que interpretan a su manera las cosas, etc....

A grandes rasgos se generan dos lineas de pensamiento a través de los grupos mediáticos que se corresponden con las dos franquicias del partido unico, PPSOE.

Los medios afines al PSOE, que remedio, hablan de comprensión ante los indignados, la caterva mediática pepera viene a decir que Rubalcaba debería desalojarlos y le mete presión aspirando a que el PSOE se suicide electoralmente. Cuando ven que el PSOE no tiene en sus planes hacer tal estupidez, reorientan el discurso e intentan convertir la movilización en un clamor contra zapatero y adulan también a los manifestantes.
También destacan la parte menos reivindicativa, la cara más "absorvible" de la movilización, sacan a frikis de todo tipo obviando por completo, salvo excepciones, a otras expresiones políticamente más estructuradas y maduras.
Hasta aquí, lo habitual. Más llamativo es sin embargo, que parte de quienes llevamos años propugnando que los medios manipulan y mienten, vean ahora en la benevolencia final con la que tratan los medios a este movimiento, la prueba de que es algo sin carácter transformador.

No señores, la prueba del nivel de combatividad de este movimiento, serán los pasos que vaya dando, sus acciones concretas.No lo que pueda decir Ana Rosa Quintana.
Si me daba igual lo que dijera el telediario hace un mes, me sigue dando igual lo que diga ahora. Los medios también están sujetos a contradicción y lo mismo que ahora hablan de comprensión, mañana nos dividen entre manifestantes buenos y malos e intentan que nos señalemos los unos a los otros con el dedo acusador.

Otra “idea-fuerza” que se impulsa desde algunos sectores es la de que la movilización ha abierto las puertas a la derecha. Dejando al margen el debate de “Que es la derecha” grupo en el que muchos incluimos las políticas del PSOE por su bajada de pantalones ante la Iglesia, la reforma laboral y el pensionazo, los recortes sociales, la ley de partidos, y un largo etcétera....¿Alguien en serio puede plantear que la lucha social tenga la más mínima responsabilidad en un sistema electoral que te obliga a votar a quien te da asco para que no salga quien te da miedo?

El PP ha ganado las elecciones de calle por el tremendo fraude al que ha vuelto a someter el PSOE a sus votantes y porque no hay representación política de las capas populares a nivel electoral (La incapacidad de IU por transformarse en una opción válida, igual es también culpa de los que protestamos contra el capitalismo pero nos negamos a votar a una fuerza que si bien denuncia algunas prácticas del sistema, no tiene la más mínima voluntad de impedirlas.)

Entramos en una semana de vital importancia, no parece que el gobierno esté en condiciones de desalojar a trompazos la plaza exponiéndose a que todo el mundo entienda que en una maniobra de prepotencia, paga la pataleta electoral con miles de ciudadanas y ciudadanos libres que ejercen su derecho a la crítica (Aunque vaya usted a saber, cosas peores se han visto).

Parece pues, que en principio, tenemos una semana para contribuir al carácter transformador del movimiento debatiendo con otras corrientes más voluntaristas y reformistas, que también están presentes, la esencia del mismo, su profundidad, su continuidad en el tiempo y sus reivindicaciones.

Arremanguémonos y pongamos manos a la obra, pues el pueblo va a detectar de forma clara a quienes quieren patrimonializar esta lucha, a quienes la desprecian desde posiciones idealistas de vanguardia y a quienes sencillamente se niegan a aceptar todo lo que no provenga de si mismos.

En la tarea concreta veremos si estamos en un momento de revolución, en una lucha estratégica por conseguir políticas socialdemócratas o en una simple explosión de descontento. En caso de que esta última opción finalmente sea la que se materialice, ya estaremos infinitamente mejor que cuando marchábamos los mil de siempre y la gente nos miraba como a marcianos.

Ya hemos dado un paso más, por vez primera en décadas miles y miles de personas han llevado a cabo una protesta fortísima sin el patrocinio de la izquierda capitalista. Sin CCOO ni UGT, sin el apoyo de medio de comunicación oficiales, muy al contrario han salido a señalarles con el dedo como corresponsables de su explotación.

No es ni el primer paso, ni desde luego el último, la lucha es como un círculo. Empieces por donde empieces, nunca termina. Pero es un momento para dejar los iconos en casa y, desde la humildad, el respeto y toda la generosidad que tengamos, aportar nuestra inteligencia, fuerza y experiencia a la tarea común para hacer “Que vuelva al pueblo, lo que del pueblo saliera”. Hay que pararles los pies.

Emilio Delgado Orgaz. 23 de Mayo de 201

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Free counter and web stats